Hace un par de meses tuve la visita de una persona que vive en España y había venido a pasar vacaciones con sus familiares. Obviamente, le exigieron la póliza de seguros de viaje, que no tiene deducible, todas las coberturas incluyendo preexistencias, y sobre todo, repatriación de restos mortales. Pero lo que no dice la póliza, es que el 98% de los casos se atienden por reembolso, sea cual sea el evento, accidental, infeccioso, o de otro orden, como un episodio cardiovascular, o cerebral. En ese momento invocaran a la cláusula correspondiente de “El Proceso de Reclamación”, y entonces, con un lápiz más afilado que el bisturí de un cirujano el departamento de atención al cliente, ubicado en un call center en la isla de Chipre, te dirá en español claro, alto y comprensible, “ que pagues tu cuenta que ellos te reembolsaran en 45 días después de llegados los documentos, siempre y cuando no existan investigaciones que hacer del paciente y su estado previo de salud”, en pocas ...
En mi experiencia después de más de 50 años en el mundo de los seguros, he visto todo tipo de situaciones. He estado en todos los lados del mostrador: como gerente de compañía de seguros, bróker y asegurado. Y, aun así, un día pensé que lo había visto todo. Me equivoqué. He presenciado siniestros provocados con una maestría que haría sonrojar a cualquier estafador profesional: hundimientos perfectamente calculados de embarcaciones en épocas de mala pesca, dolarización, e incluso el famoso contrabando de oro que llevó a más de un conocido directo a la cárcel (y no, ya no nos acompañan). Pero también he constatado cómo las aseguradoras han negado con malicia reclamaciones de buena fe que debieron ser honradas, con la misma frialdad de quien cierra una ventanilla a las 4:59 p.m. En este recorrido he tenido el privilegio de conocer y hacer negocios con personajes históricos del seguro ecuatoriano: Jaime Guzmán Iturralde (mi mentor), Otto Arosemena Gómez, Eduardo Arosemena Monroy, y s...