Blog sobre la actividad de seguros nacional e internacional

martes, 13 de septiembre de 2016

La Ley de incentivos tributarios y los seguros de salud:   Lo que no se ha dicho.

La recientemente aprobada y (poco) debatida Ley de Incentivos Tributarios, en la parte pertinente a los seguros de salud no es clara y carece de aplicación, al menos en su interpretación inmediata.   Dentro de lo que no se ha dicho tenemos, en primer término, como se reglamentará la atención de las enfermedades preexistentes, si estas tendrán  un deducible aplicable en dólares,  o si regirá un periodo de carencia, y por cuanto será.  No hay nada de esto.



Otro tema en observación, que el IESS lo da como resuelto y con velocidad; es como se hará la transferencia del afiliado a la aseguradora privada.  Por ejemplo, si un trabajador padece una enfermedad,  [que tiene dos perfiles, catastrófica y preexistente, Cáncer],  cómo lo asimila la aseguradora o el operador de medicina prepaga, y bajo que parámetros?  Lo debe atender inmediatamente, o debe regir el periodo de carencia?  Lo idóneo para el afiliado es que exista continuidad de cobertura.  El IESS debe conocer que los deducibles, sean estos en dinero o en tiempo, operan siempre en las primeras atenciones, pues una vez que se ha honrado el deducible,  la atención siempre estará dada acorde lo estipulado en los contratos de seguros, sean pólizas o de medicina prepaga.   ¿Seguirán existiendo los copagos por; atención ambulatoria, especializada, imágenes, laboratorio y cirugías?, cual es el proceso a seguir? 



Un punto importante es,  ¿quién pagará el contrato de prestación de servicios o la póliza de seguros? La incógnita se plantea visto que, no se ha aprobado una tabla tarifaria que contenga el siguiente perfil técnico, rango de edades y sus correspondientes tasas de riesgo  o costos por persona, aclaración de deducibles (existen escalas de deducibles), tablas de copagos para las compañías de medicina prepaga, establecimientos y médicos que conforman la red se servicios médicos, entre los más importantes, reglamento y procedimiento de transferencia de afiliados, límites de las coberturas, que son elementales tenerlas.


Quizá lo más importante, (que no se ha tocado), es la visión del esquema técnico que poseen los seguros de salud, estos deberían tomarse en consideración.  Me voy a explicar, las personas que toman  un seguro o plan de medicina prepago, son personas que se pertenecen a un estrato socio-económico medio, medio alto y alto.  Los costos de sus beneficios en estas compañías, no son económicos, son  altos;  las sumas indemnizables en los planes de medicina prepaga, son limitados y oscilan entre los 5.000 dólares hasta los 200.000 en los mejores casos, y se circunscriben a un año calendario contrato, nada más.  En las compañías de seguros estos valores pueden llegar a los millones de dólares.  Serán muy pocos los empresarios que adoptarán la política de asegurar a todo su personal en uno de estas dos alternativas, pues tendrán que lidiar con costos agregados al de afiliación de sus empleados, que son sustantivamente más elevados y consecuentemente incidirán en sus resultados financieros.   El servicio médico para el afiliado vía pago de deducible por parte del IESS será un vía crucis, pues debe existir previamente una autorización de ellos para la derivación, en consecuencia será, por decir lo menos, demorada.

Y finalmente una consideración lógica, el negocio de los seguros de salud, esta cimentado en la ocurrencia fortuita, no en la cierta.   El impacto de atención a personas con afectaciones de enfermedades catastróficas va a ser determinante en la operación del sistema de aseguración en general, sus costos van a subir, se convertirán en impagables, y con tendencia clara a liquidarse, pues nadie puede sostener una empresa a perdidas.  La atención social de la salud, es una cosa totalmente distinta a la privada, los márgenes de aportación en la primera son universales y obligatorios, en el segundo, no lo son.

Se debe analizar más a fondo el tema con los distintos actores involucrados en este caso, haciendo talleres que examinen y simulen el comportamiento y posible respuesta del mercado en el tiempo y pronosticar resultados que sean reflejo de la realidad que viven las aseguradoras y empresas de medicina prepaga en el país.