Blog sobre la actividad de seguros nacional e internacional

lunes, 10 de noviembre de 2014

Seguros de Salud y Asistencia Médica, 

la cancelación de un segmento.  (MAPFRE-ATLAS)


Los últimos ocho días he recibido innumerables llamadas solicitándome un criterio sobre el tema que ha preocupado, a muchos asegurados y corredores de seguros,  y que tiene relación directa con el aviso recibido por parte de Mapfre-Atlas sobre la cancelación de su actividad en seguros de Salud y Asistencia Medica a nivel nacional, es decir las operaciones de Ecuador.


Al respecto, y de acuerdo al contrato de seguros (póliza), debemos de admitir que Contractualmente, la compañía de seguros tiene la potestad de cancelar cualquier cobertura que esta haya emitido, con un aviso o notificación por escrito, al domicilio del asegurado, indicándole tal hecho, esto es  la cancelación de su cobertura, comunicación que llevará descrito en su interior la fecha en que caducan las garantías de su contrato de seguros.   Sobre este particular no hay mucho que aportar, pues cualquier aseguradora está en ese derecho, que valga la oportunidad de anotarlo, todas las compañías de seguros que operan en el Ecuador lo tienen y es mas, cada ramo en seguros generales, también lo posee.  Existen excepciones de no caducidad al contrato de seguros vigente en los ramos generales, tales como garantías derivadas de una cobertura de Responsabilidad Civil, los seguros de Fianzas, y el contrato de Seguro de Transporte, en el que la aseguradora no puede cancelar la cobertura en la mitad de una travesía, pero ninguna de estas excepciones toca al seguro de Salud y Asistencia Médica, no está prevista la contingencia que se deriva de esta acción de cancelación de contrato.

Mapfre-Atlas, nos deja una serie de contingentes y remanentes, que sobre pasan la materia contractual.  Veamos que pasa con este retiro del mercado;  hay asegurados que tienen mas de 65 años, otros en cambio tienen enfermedades o dolencias previamente contraídas (preexistencia), o atenciones medicas programadas a futuro, tales como operaciones y similares.  En el primer caso la edad será un obstáculo para acceder a una protección de salud, el segundo es mas critico, pues el asegurado queda privado de la póliza y de su cobertura especifica a su dolencia, y en el tercer caso simplemente se queda sin poder llevar a cabo el acto quirúrgico con el soporte de un seguro.  Grave situación para los asegurados, sin duda.

Desde el punto de vista Macro,  me refiero al contexto de operación en un mercado determinado de seguros, Ecuador en este caso,  no creo que lo que ocurre sea exactamente lo justo.   Pues es una verdad  que no admite discusiones, que se está produciendo un perjuicio en contra de los asegurados mas vulnerables,  ocasionándoles un daño directo, que impactará el resto de su vida, pues se vulnera su cobertura, sus finanzas, y un sinnúmero de etcéteras que no vamos en este  post a tratar. 
La Superintendencia de Bancos y Seguros debe de conocer este tema y tratarlo con absoluta verticalidad y solidaridad, -este último es el principio de los seguros- y arbitrar medidas que protejan a los asegurados en los casos descritos.

Lo adecuado sería que Mapfre-Atlas negocie su bloque afectado con una aseguradora colega, y mantenga la cobertura ofrecida inicialmente en sus contratos, que es de por vida,  además promesa que  no se cumpliría, y de esta forma nadie se afecta y el sector asegurador recobraría la confianza que parece, al menos en esta parte, se ha perdido.
Desde acá hago los mejores votos para que tanto asegurados como aseguradores contribuyan a fraguar una confianza solida del mercado, pues sin ella este negocio deja de serlo.  Hasta el próximo post.